sábado, 11 de mayo de 2013

Psicología y Religión

Tanto el temor a que surjan ciertas dudas de fe no resultas en el psicoterapeuta, como su temor a lo desconocido, a la mortalidad y a la finitud humana hace que afloren en el profesional poderosas fuerzas contratransferenciales (tal como se menciona en el post de Psicología de la religión, pues el terapeuta no deja de ser humano, por lo tanto, también se encuentra en la necesidad de trascender en la vida), hacia su paciente. Estas suelen quedar tematizadas en torno a 4 ejes principales:


  • Omnipotencia - Finitud 
  • Generosidad - Narcisismo 
  • Materialismo - Desprendimiento
  • Placer - Sacrificio
Acá se incluyen unos vídeos sobre el tema, "¿Cómo se lleva la psicología y religión?".

Psicologeando 52 Parte 1/6 "Psicología y Religión ¿Como se LLevan?": http://www.youtube.com/watch?v=DGO1ZMWbUqM

Psicologeando 52 Parte 2/6 "Psicología y Religión ¿Como se LLevan?":
http://www.youtube.com/watch?v=-DpubdcvRKg

Psicologeando 52 Parte 3/6 "Psicología y Religión ¿Como se LLevan?":
http://www.youtube.com/watch?v=7HpgDELgnQQ

Psicologeando 52 Parte 4/6 "Psicología y Religión ¿Como se LLevan?":
http://www.youtube.com/watch?v=sQA0ZOh10_Q

Psicologeando 52 Parte 5/6 "Psicología y Religión ¿Como se LLevan?":
http://www.youtube.com/watch?v=4YdPZb87YV0


Psicologeando 52 Parte 6/6 "Psicología y Religión ¿Como se LLevan?":
http://www.youtube.com/watch?v=RhAkUN0CAxY


Los cuatro ejes principales


  • Omnipotencia - Finitud 
  • Generosidad - Narcisismo 
  • Materialismo - Desprendimiento
  • Placer - Sacrificio



El polo Omnipotencia - Finitud, surge cuando el psicoterapeuta siente insconscientemente un deseo de ser omnipotente, pero se encuentra con un creyente que pone a Dios como la fuente de toda potencia. Su reacción puede llevarlo a luchar contra ese poder trascendente mediante la eliminación de la religiosidad en el paciente. Este deseo de quebrar las "defensas" religiosas, mediante interpretaciones reduccionistas o superficiales se hace aún más intensa, si el paciente religioso ha hecho "Voto de obediencia" y forma parte de una congregación religiosa. 




El polo de la Generosidad - Narcisismo puede surgir ante la actitud altruista o generosa del paciente 
-supuestamente- opuesta a la meta de auto-realización o auto-estima que el psicoterapeuta puede considerar esencial en los objetivos y metas de la psicoterapia. Como sabemos, estos conceptos están muy arraigados en ciertas teorías psicoterapéuticas y -fácilmente- se recubren de "cientificidad", teniéndolos como referencia para valorar con ellos los logros o fracasos que alcancen de los pacientes. 







El polo de Materialismo - Desprendimiento puede experimentarse como contratransferencia por parte del psicólogo  ante la presencia de un paciente que invoca su creencia religiosa como fundamento de su actitud de desprendimiento ante las cosas materiales y económicas. También podría darse en el caso contrario: cuando un paciente se dice religioso pero muestra un apego absoluto al dinero y a lo material. Ante ambos tipos de pacientes, el psicoterapeuta podría experimentar sentimientos negativos y menospreciativos de su vivencia religiosa; esta dinámica contratrasnferencial podría verse acentuada aún más, en caso de que el paciente haya hecho "Voto de pobreza" en una congregación religiosa.  



El último eje contratransferencial es el de Placer - Sacrificio. Aquí entra de lleno la vivencia que tiene, tanto el paciente creyente como su psicoterapeuta, con respecto al papel del placer, el bienestar y el sexo en la vida y el psiquismo humano. Cuanto más dificultad haya tenido un psicoterapeuta para integrar su sexualidad en una relación integralmente satisfactoria, más  tendera a focalizar la felicidad y la autorrealización en torno a la actividad placentera por sí misma. Este problema se hace mucho más sensible aún, cuando la persona religiosa ha hecho, el "voto de celibato". 




Teniendo en cuanta lo anterior creemos que el objetivo de la terapia de los pacientes que presentan temática y problemática religiosa debe consistir en separar los conflictos interiores que se expresan a través de un sistema defensivo con características religiosas, de lo que es la verdadera experiencia religiosa. Sin atacar la religión del paciente, el terapeuta puede trabajar con los componentes patológicos  ayudándolo a que re-encuentre los valores religiosos no neuróticos del grupo al que pertenece.  
Parece ineludible que el psicoterapeuta analice profundamente su contratransferencia ante los diversos temas que sólo están aludidos aquí. Los reiterados estudios que muestran el cambio de los pacientes en el sentido de asumir los valores de su terapeuta personal, son suficientemente serios como para ver el grave riesgo de manipulación y sugestión que pude tener un terapeuta con valores religiosos distintos a los del paciente o con una actitud de abierta oposición a ellos. Creemos que el psicólogo que considere que no puede controla su contra-transferencia, debe derivar al paciente a otro profesional que lo pueda hacer. En este caso nos parece que la abierta comunicación de cuales son sus valores religiosos o morales -aunque pueda ayudar- no es suficiente como para evitar el proceso de sugestión que, preferentemente, se da en el plano de lo afectivo y no de lo racional. 

La reflexión sistemática sobre la interrelación entre psicoterapia y religión es relativamente nueva. Y aunque se escribe mucho sobre ello, son relativamente escasos los trabajos que analicen explíctamente la forma de enfrentar la temática religiosa de los pacientes. Y más escasos aún los que traten de la ética de la psicoterapia con pacientes creyentes. Creemos que hay mucho que avanzar en esta discusión con el fin de eliminar, lo más posible, el riesgo de manipulación que encierra. Creemos que lo que hemos hecho en este apartado es apenas apuntar algunos de los dilemas éticos que aparecen con este tipo de pacientes. 

La contratrasferencia de contenido religioso

Se ha visto que la contratasferencia de contenido religioso por parte del psicoterapeuta hacia el paciente puede darse de diversas maneras:



  1. Intercambios de tipo filosófico con el paciente, sobre la naturaleza de la creencia.  (podemos tocar el tema de las diversas sectas que co-existen en las sociedades).
  2. Argumentación con el paciente respecto a ciertas doctrinas o prácticas que el terapeuta considera dañinas (caso particular, sin mencionar religiones la situación en cuanto a la transfusión de sangre o el trasplante de órganos, la cremación de cuerpos, el consumo de carnes o condimientos para la alimentación, el uso de ropa de origen animal o sintético, entre otras).
  3. Evitación de la temática religiosa si el paciente la plantea. 
  4. Interpretación teórica rápida y superficial de los temas religiosos (en este caso podemos mencionar la estereotipación entre los diversos grupos religiosos)
  5. Rehusamiento de tratar aquellos temas religiosos que están en afinidad con lo que el mismo terapeuta cree.
En cuanto a esto, puede encontrarse como antes se menciona, relacionado este vídeo a la práctica de la psicología y consejería en la religión:



 Test psicologico en los seminarios: http://www.youtube.com/watch?v=fv-A-56Yw9g

viernes, 10 de mayo de 2013

Psicología de la Religión



Existen problemas aludidos en particular cuando se trata de valorar el papel que ejerce en el psiquismo de un sujeto asuntos como: la oración, la confianza en la providencia, la acción demoníaca, el pecado y la culpabilidad, la glosolalia y recepción del espíritu, la conversión religiosa, las crisis de fe, la aceptación del celibato, la obediencia religiosa, la indisolubilidad del matrimonio, las relaciones sexuales, la fidelidad matrimonial, los símbolos religiosos, el culto a los santos, la creencia en los milagros, el sacrificio, el altruismo, y la actitud ante la muerte etc. 



Para ello vemos que también, William James intenta explicar estos fenómenos, que este momento también son vistos desde la ética y que pueden ocasionar problemática de tipo transferencial y contratrasferencial entre paciente terapeuta. 

Los siguientes vídeos tratan de explicar un poco la concepción de la psicología dentro de la religión:


Psicología de la religión (Introducción): 
http://www.youtube.com/watch?v=tyrrPQdcny8

Psicología de la religión (Parte I):
http://www.youtube.com/watch?NR=1&feature=endscreen&v=rx4qdXxPDgk

Psicología de la religión (Parte II):
http://www.youtube.com/watch?v=3O7ojQ_oRs0

Psicología de la religión (Parte III):
http://www.youtube.com/watch?v=6wukv9dnW-k



Partiendo de esta explicación, basamos que dado la diversa paleta de religiones en las culturas y sociedades; dependiendo de cada  una así será la concepción que el individuo tenga y construya de ahí sus valores éticos para llevar su vida. Es este punto en que la psicología puede tener un choque pues el psicólogo debe (según la ética), adoptar una actitud neutral en cuanto a religiones se refiere y al tratamiento de sus pacientes, pues la religión es algo esencial dentro de la vida del hombre ya que, todos los individuos se encuentran con la necesidad de trascender en la historia. 

Asistencia a personas con temática religiosa

Los valores éticos y religiosos son uno de los más proclives a ser influenciados por la interacción que se da entre un profesional de la salud mental y una persona consultante.

Toda imposición de valores entre personas atenta contra la dignidad y la libertad de los seres humanos y pasa a ser una conducta éticamente inaceptable
Al psicólogo y al psiquiatra, con cierta frecuencia se le presentan pacientes que tienen preocupaciones religiosas como parte de su problemática psíquica y no le queda otro camino que ocuparse de ellas en el proceso terapéutico.


Los estudios empíricos que se han hecho en los últimos años muestran que los valores, actitudes y creencias de los individuos que hacen tratamiento psicológico se modifican a medida que transcurre y llega a su fin la psicoterapia.